El Valor de la Lealtad

Original publicado en Bold & Determined: The Value of Loyalty 5342821[1]

Tuve tres perros. Después de haber roto con una novia ahora tengo solo 1 perro. Cuando tenía los 3, estaba fascinado por su comportamiento y por el modo en que juntos representaban un frente unido en contra de cualquier posible amenaza.

Los perros tienen una mentalidad de manada. Esto quiere decir que son más felices cuando están con su jauría, o como los humanos la denominamos, familia. Ellos no son felices cuando están solos o lejos de su grupo. Los perros conocen su lugar dentro de la manada. Puede que quieran poner a prueba su estatus de vez en cuando, pero saben claramente dónde pertenecen.

Los perros aman jugar y pelear entre sí. Cuando uno de mis perros tenía un juguete, los otros inmediatamente querían quitárselo y jugar con él. Incluso si había otros disponibles, ellos tenían que tener ese que su hermano tenía. Me fascinaba que pudieran ser tan egoístas y querer quitarle al otro el juguete que tiene.

Lo que realmente me fascinaba, sin embargo, es que en un instante el comportamiento de los perros puede cambiar y ellos presentan un frente unido. Digamos que oyen de repente un ruido en el garaje, ellos correrían todos a la ventana a ladrar juntos. No importaba lo que estuvieran haciendo o si estuvieran peleando entre sí, si un perro ladraba o sentía una amenaza, todos los 3 saltarían e inmediatamente ayudarían a su compañero de manada.

Nunca te pongas del lado de alguien que va en contra de la familia…jamás –El Padrino

Por esto amo a los perros. Son 100% leales a su manada. Sin dudas. Sin preguntas. No importa si le ladran a un gato, a un perro más grande, a un oso o al vecino, siempre están ahí juntos protegiéndose el uno al otro. Un perro morirá por su manada. Debido a la incuestionable lealtad, mi perro no es solo ‘mi perro’, sino parte de mi familia. Como él es parte de mi manada, su lealtad es recompensada con mi incuestionable lealtad y compañía.

Tribus primitivas tenían la misma estructura de una manada de lobos. Cada tribu tenía su(s) líder(es) de-facto, el Macho Alfa y la Hembra Alfa; los seguidores, los machos beta y las hembras beta; y los débiles, los inválidos, los enfermos y los jóvenes, los omega. Ellos tenían que presentar un frente unificado en la prescencia de un peligro –otras tribus, grandes animales carnívoros, etc… Si no permanecían leales a su tribu, arriesgaban ser echados en “ostracismo”, desterrados y declarados persona-non grata para la tribu.

Tanto Humanos como Perros necesitan compañía, seguridad, confort y un sentido de pertenencia para ser saludables y felices. Piensa en los perros que han sido encadenados al patio de atrás toda su vida, sin mucho contacto o cuidado humano ni otro animal con el cual interactuar. Estos no son perros con los que te querrás topar sin saber una noche desprevenida. Aquellos sin tribu, sin manada, sin jauría ni familia, para tener un sentido de pertenencia y propósito, somos como estos perros encadenados. Puede que estemos cómodos, pero no podemos ser realmente felices sin un propósito.

Los hombres que no tienen una familia unida, ni un sentido de pertenencia, se unirán con otros hombres de su mismo perfil y formarán pandillas. En entrevistas, estos chicos repetidamente dicen que se unieron porque tenían un sentido de familia y lealtad por la primera vez en sus vidas. Estos chicos sin titubeos infringirían violencia en contra de alguien que dañase (de forma real o percibida) una parte de su tribu o pandilla. Estos chicos se refieren a sus compañeros de pandilla, quienes sienten como si fueran de su familia, como sus “perros”. Estos chicos son los verdaderos perros que han estado encadenados todas sus vidas –y esto es lo que puede pasar sin un fuerte sentido de lealtad y pertenencia.

En nuestro mundo moderno de celebridades, chismes de la “farsándula criolla” y otras cabronadas, la lealtad no es un rasgo común. Solo hay que mirar las últimas cifras de divorcio. EL 50% de los primeros matrimonios, el 67% de los segundos y el 74% de las terceras nupcias terminan en divorcio.

Lo que llevaría a casarme es 100% la incuestionable lealtad de mi cónyuge. Si no cuidas de la espalda de tu cónyuge o de tu pareja en un 100% de las veces y no presentas un frente unificado, nunca funcionará. No puedes tener una relación satisfactoria sin lealtad.

Esto no es fácil de encontrar. De hecho, debes tratar a tu pareja como si fuera tu perro. Si ella es buena, la recompensas (atención). Si es mala, la castigas (le quitas la atención) hasta que aprenda qué es lo que demandas –lealtad.

Para ser un hombre de verdad debes ser leal a aquellos que amas y tienes que exigir lealtad de regreso.

Debes estar dispuesto a morir por lo que crees.

Comments

  1. Vero says:

    Buenos consejos, y que explican el alto porcentaje de divorcios. Si te portas mal con ella, pues te castiga con tu amigo que la trata bien.
    Suerte campeón con tu jauría.

Trackbacks

  1. […] una mujer tiene a un hombre que le pone límites, ella es muchísimo más […]

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